DEMENCIAS Y PSICOLOGÍA POSITIVA

18 de October del 2018

La psicología positiva representa una innovación dentro de la psicología. Una definición completa de la psicología positiva es la de "estudio científico del funcionamiento humano óptimo".

El impulso definitivo para la creación de la psicología positiva fue dado por Martin Seligman, profesor de la Universidad de Pensilvania y antiguo director de la Asociación Americana de Psicología.

La psicología positiva se enmarca dentro del método científico y sus aplicaciones tienen la garantía de haber sido validadas científicamente. Estudia diversos aspectos del ser humano: emociones positivas como la felicidad, la alegría, el amor, y fortalezas como el optimism, la creatividad, la gratitud, la sabiduría o la resiliencia.

Esta corriente científica de la psicología ha demostrado, por ejemplo, que las relaciones interpersonales aparecen como el factor más a menudo asociado a un mayor nivel de bienestar psicológico percibido.

Los estados mentales positivos actúan como barreras a los trastornos psíquicos y tienen un efecto preventivo e incluso rehabilitador, actúan como escudos protectores ante los trastornos psíquicos, refuerzan los anclajes emotivo-cognitivos que todos tenemos de forma natural y pueden ser usados en un tratamiento psicoterapéutico.

Los hallazgos de la psicología positiva están siendo aplicados en campos muy distintos, como por ejemplo en el ámbito educativo, el ámbito organizacional, el ámbito laboral, el ámbito clínico y se ha utilizado últimamente y con mucho éxito en psicogerontología.

En la psicología positiva uno de los constructos más relevantes son las emociones positivas, como puede ser el amor o el humor por ejemplo. Al mismo tiempo una de las principales intenciones de la psicología positiva es investigar todo lo que se relaciona con el bienestar subjetivo y psicológico de los individuos.

Como neuropsicólogo y responsable de esta área en el centro de psicología COPPS, he venido trabajando en esta área desde hace casi diez años. Durante estos años he trabajado fundamentalmente en el área de la psicogerontología y la psicología infanto-juvenil. El enfoque de la psicología positiva me ha proporcionado una ampliación de la psicología para dejar de centrarme exclusivamente en el daño y en la psicopatología y dirigirme, a la vez, hacia las fortalezas, virtudes y potencialidades de la persona, así como en el gran poder recuperativo de las emociones positivas (sentido el humor, creatividad, optimismo, gratitud..) La eficacia en los resultados obtenidos, así como el desarrollo de programas que ayuden a las personas a mejorar su calidad de vida, constituyen actualmente mi principal motivación profesional.

Álvar Rams Parreño